Planeta guerra
La idea le había parecido loca de remate: Eran aun tiempos de paz y una empresa inmobiliaria estaba ofreciendo “Viviendas Bunker” en una urbanización denominada El escudo. Dada la escases de viviendas y su urgencia de conseguir un alojamiento, había adquirido al contado una de las Casas-Bunker -muy cara, por cierto- sin mirar siquiera los planos de construcción. El hecho es que su vivienda había cumplido excepcionalmente con su misión, en ocasión del bombardeo a algunas ciudades de su país, y gracias a ella se encontraba vivo ahora.
Sin ninguna forma de comunicación para enterarse de lo que estaba aconteciendo en el planeta, y para matar el angustioso tiempo libre entre bombardeo y bombardeo, se puso a releer algunas notas de prensa redactadas hacen muchos meses atrás y se choco con un análisis que había hecho a pedido de su editor.
A medida que recorría las líneas, en su rostro comenzó a pintarse un gesto mas parecido a una mueca que una sonrisa: “La potencia militar mas grande de la historia de la humanidad había lidiado con mucho mas éxito contra sus rivales socialistas mientras estos chapoteaban en sus inviables sistemas políticos jamás concretados en la realidad, mientras patinaban en utopías que predicaban lloriconamente la igualdad entre los humanos, la solidaridad, la fraternidad etc.” sin lograr jamás esos objetivos... Sin embargo –ironías de la vida-- ahora que esas mismas potencias rivales habían retornado con mucho éxito al deprecatorio y darwiniano modo capitalista” eran sus mas feroces y eficientes “competidores”, ya no los débiles rivales tecnológicos y económicos de antaño.
Mientras armaba el aparato electrónico que lucia monstruosamente grande en el pequeño patio de su casa, tuvo la convicción definitiva de que la Codicia y el Egoísmo eran las fuerzas mas poderosas del universo... las únicas fuerzas que creaban civilizaciones, las únicas que podían destruirlas también.
Continuo reflexionando que hasta hace poco, todo había marchado bien para el mas grande imperio de la historia de la humanidad, sin embargo ahora que tenían que lidiar con la desbocada competencia de los rusos, Indios, latinoamericanos, chinos y otros países emergentes de retorno al mundo capitalista, las cosas para los obesos occidentales se deterioraban paulatinamente, y una absurda guerra atómica Inter-capitalista era cada día mas probable.
Desempolvó el antiguo aparato televisor de tubos catódicos que hacen muchos años había relegado a un rincón del depósito de cosas inútiles, desde que Internet había reemplazado a los anacrónicos periódicos de papel, radio-emisoras y Tv, encendió el pequeño generador eléctrico de emergencia (Las redes de electricidad habían sido destruidas hace mucho tiempo en su país productor de energéticos) conecto el aparato a la poderosa antena receptora que el mismo había fabricado artesanalmente.
...¡Y si!!! Logro captar una señal... No supo el origen de la borrosa transmisión, pero estaban emitiendo una secuencia de apoteósicos estallidos de bombas atómicas sobre las mas importantes ciudades del mundo: Paris, Pekín, Tokio, Brasilia, Caracas, Moscú, Washington, Londres... Luego, la señal dejo de emitir.